Llega un momento en la vida útil de nuestros automóviles en el que sus piezas o partes necesitan un cambio urgente, no solo para dotarles de un mejor aspecto sino también para conseguir un mejor o un correcto funcionamiento. Este es el caso de las capotas cabrio, las cuales deberás ser reemplazadas por unas nuevas cada cierto tiempo por lo que deberemos estar preparados para realizar esta tarea.

El reemplazo de capotas cabrio no es una tarea muy recomendable para aquellas personas que no están especializadas en el ámbito automovilístico, sin embargo, con un poco de cuidado y paciencia, todos pueden aprender hasta la más complicada de las tareas. Hoy estamos aquí para enseñaros cómo realizar este cambio y para daros algunos trucos que podrán salvaros la vida al cambiar una capota. Veamos lo que se debe hacer.

Estos son los 3 trucos principales para montar capotas cabrio:
1) Desmonta la capota antigua. Lo primero que deberás realizar es el desmontaje de la capota anterior asegurándote de retirar todas las gomas y cerquillos para que la capota nueva encaje perfectamente. Una vez hayas retirado todas las pequeñas piezas es recomendable colocarlas en su orden de uso para una instalación más sencilla y, si sospecharas que alguna de ellas es errónea, reemplázala por una nueva.
2) Revisa todas las piezas. Ahora toca revisar cada rincón del vehículo. Revisa pieza por pieza la capota y las zonas en las que la carrocería entra en contacto con ella para asegurarte de que no hay rastros de oxidación. Si los hubiera, deberías lijar la zona, aplicar fosfatante y, para finalizar, pintura. Un buen consejo será comprobar también todas as zonas del coche que no son visibles cuando la capota está instalada para ahorrarte futuras averías (fugas de agua, agujeros de drenaje,etc.) y, por supuesto, puedes aprovechar para darle una mano de pintura al coche.
3) Procede con el montaje. Primero deberás marcar el centro de la capota y del coche para poder alinearlos más tarde. Después, comprueba si la capota encaja en el arco correctamente y, una vez comprobado, encólala al arco para proceder con el montaje. Coloca la barra de soporte lo más abajo que puedas y atornilla la capota, instala los cables que permitirán que se abre y se cierre y comprueba si funciona. La instalación está lista.

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